Sobre volver a lo que te mueve

“Frecuencia π” nació sin plan, sin estrategia, sin presupuesto. Surgió en plena pandemia, cuando las conversaciones por Zoom con amigos se convirtieron en pequeñas ventanas de claridad y compañía. Un día pensé que valía la pena grabarlas. Y lo que comenzó como un simple ejercicio de conexión terminó tomando la forma de un podcast en español donde voces inspiradoras del mundo de los negocios, el deporte, la cultura y el entretenimiento comenzaron a encontrarse un espacio.

Nunca lo imaginé como un proyecto que pudiera crecer con el paso del tiempo. De hecho, no tenía mayores expectativas y en ocasiones pensé que sería un asunto pasajero, de un par de episodios y nada más. Pero, para mi sorpresa, este espacio comenzó a crecer y a ganar adeptos. Se convirtió en un lugar para compartir historias humanas, mensajes positivos y conversaciones que, en un mundo lleno de contenido sensacionalista, invitaban a reflexionar un poco más. Sin buscarlo, esta frecuencia empezó a conectar con una audiencia que entendió muy bien ese tono: siempre optimista, honesto, cercano. Fue así como episodio tras episodio, llegamos a cerca de quince mil descargas por capítulo, un número que para quienes saben de podcasts puede parecer ínfimo, pero que para mí, alguien quien no tenía idea de lo que hacía, representa un inmenso logro y ante nada una gran responsabilidad.

En este camino tuve la fortuna de conectar con personas a quienes admiro profundamente y de quienes aprendo algo nuevo cada día. Voces que a mi modo de ver merecían ser amplificadas, pues tendrían en otros el mismo impacto positivo que tuvieron en mí. Cada entrevista tuvo un legado, y compartir esas historias inspiradoras se volvió en motor para seguir grabando. De igual manera fue alagador recibir mensajes de oyentes que encontraban valor en los episodios; energía adicional para continuar aprendiendo a grabar, editar, publicar y promover cada nuevo episodio. Recuerdo lo emocionante que fue ver el primer capítulo de “Frecuencia π” montado con su cover en Spotify, Apple Podcasts y Deezer, o escuchar por primera vez la música de entrada y salida compuesta por mi amigo JayMVee (un talentosísimo rapero bogotano). Y fue aún más gratificante recibir el “sí” de los invitados que aceptaron unirse al proyecto.

Pero como a veces pasa, la vida dio un giro inesperado y la energía para seguir grabando se fue apagando poco a poco. “Frecuencia π” perdió ritmo hasta quedarse completamente en silencio.

Ocho meses después, mientras hacía mantenimiento a mis cuentas, me encontré con algo curioso: seguía pagando quince dólares al mes por el hosting del podcast. Ciento veinte dólares tirados a la basura, pensé en ese momento. Decidí entrar a la plataforma para cancelarla y fue ahí cuando noté algo que me detuvo por completo: prácticamente todos los días, desde el último episodio publicado… 2, 6, 11 y hasta 14 personas en diferentes países del mundo (47 para ser exactos) seguían descargando algún capítulo de “Frecuencia π”.

Esa simple estadística me llenó de orgullo. Me recordó que las historias que compartimos continúan viajando, resonando, dejando huella. Entender eso fue suficiente para reconocer lo mucho que disfruto este proyecto. Me devolvió el deseo de retomarlo desde un mejor lugar, con más claridad y energía renovada.

Por eso hoy anuncio por este medio que “Frecuencia π” vuelve al aire. Regresa con mayor enfoque e intención. Regresa mejorado y con la idea —ojalá— de quedarse por mucho tiempo.

Este regreso es una invitación. Un llamado a quienes han estado desde el inicio y a quienes recién están llegando. Es una forma de abrir nuevamente este espacio para compartir conversaciones honestas, inspiradoras y humanas. Y también es un compromiso personal: desafiarme a contar historias que aporten algo positivo y mantengan viva esta frecuencia que tanto disfruto transmitir.

Gracias por estar aquí, por leerme y escucharme, y por acompañarme en esta travesía. Ojalá “Frecuencia π” continúe aumentando su volumen y los encuentre en sus casas, oficinas, carros o donde quieran que estén. Ojalá también les recuerde que nunca es tarde para volver a ese proyecto que les llena el alma y que a lo mejor ha quedado en el tintero. Al final, todo lo que se hace con el corazón late fuerte.

Aquí les dejo el link para que se sumen nuevamente a esta frecuencia. Abrazo.

PS> Por ahora este espacio es totalmente en español, pero espero decifrar con ayuda de AI cómo hacer para que también puedan escucharlo en inglés.

Share

Categories

Tags

Scroll to Top